Turismo sexual
El turismo sexual, que involucra a los niños, es la explotación sexual de menores con fines comerciales, realizada por una o varias personas que viajan hacia otras provincias, regiones geográficas o países.
Mientras que las mujeres eligen ir a la India (Goa), a Jamaica o a Gambia, los hombres viajan al Sudeste Asiático, Marruecos, Senegal, República Dominicana, Cuba, Panamá, Surinam o Brasil.
Desde hace muchos años, los guías turísticos son los que proporcionan las direcciones de los lugares donde se pueden obtener los servicios sexuales de niños. También es posible obtener la información en internet.
Proxenetas y el crimen organizado
En la mayor parte de los casos, los niños prostituidos son controlados por proxenetas que se quedan con una porción de los ingresos que generan. Disminuir estas acciones es una tarea de gran dificultad.
A veces, los proxenetas suelen ser niños anteriormente prostituidos en el mismo lugar; otras veces, en los casos de mayor escala, pertenecen a una red global de crimen organizado.
Intermediarios
“La cadena que conecta al niño con el explotador puede ser de una extensión de miles de kilómetros.”(1).
Los reclutadores, los transportistas, los dueños de burdeles y los taxistas son considerados intermediarios. Incluso también los policías, que muy frecuentemente cierran los ojos ante esta problemática.


